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sábado, 27 de septiembre de 2008

Crema para quitar lo feo: El caso de Ombligo Creativos


POR:


MIGUEL GONZÁLEZ GRANIEL

El crecimiento del estado trae consigo una generación de jóvenes emprendedores, dispuestos a mirar en la cara a la competencia y alzar la mano para tomar la batuta en nuevo mercado competitivo y sanguinario.
Los artilugios malignos de los gurús publicitarios de antaño, se ven remplazados por una bocanada de aire fresco necesaria para el desarrollo intelectual del país.
Con su página http://www.ombligo.com.mx/, Gerardo Guerrero Sánchez y David Ramírez Novelo, mejor conocidos en el bajo mundo como el Dona y el Compaye (y no, no son narcos), entran de lleno al competitivo mercado del diseño y la comunicación con su Crema para quitar lo feo (no es mentira, realmente encontraron la cura a tan viciosa enfermedad, de veritas).
La crema para quitar lo feo es un servicio íntegro de diseño de imagen corporativa, que permite hasta el más infortunado ser del planeta vivir la historia del patito feo, en 3d y diseño flash claro.
En sí, la página sigue una tendencia de diseñadores jóvenes, en donde la irreverencia y la transmisión de nuevos valores creativos, fundamentada con un bagaje educativo y técnico, fusionan elementos artísticos modernos de la cultura globalizada.
La relevancia de estos proyectos, se debe a la conciencia que se desarrolla en la mente de este tipo de personajes, que entienden que solo a través de la creación de valor agregado se puede sobrevivir como empresa.
En cifras concretas, encontramos que de acuerdo al censo en 1999 del INEGI, 96% de las empresas son Micro, y 98% son MIPYME's, sin embargo según la subsecretaría para la pequeña y mediana empresa de la secretaría de economía, las MIPYME's constituyen el 52% del PIB nacional y el 72% del empleo.
Es por eso que esfuerzos como estos se traducen directamente en un incremento en el empleo y competitividad que tanta falta le hacen al país.
Yo no se ustedes, pero si creen que su empresa ya necesita una manita de gato, prueben esta crema para quitar lo feo. Se los recomiendo.
La receta no es una, las opciones son muchas, lo único que se necesita es echarle huevos al caldo y al avión.
Cheers


miércoles, 30 de julio de 2008

Pues Fódase Usted

Bien decía Séneca que “no hay viento favorable para el que no sabe dónde va”. Y es que si nosotros (como institución o individuo) no sabemos dónde nos encontramos, difícilmente sabremos hacia dónde vamos.

Más que alguna fumada existencialista, el simple hecho de conocer nuestra organización y nuestro entorno nos da una ventaja comparativa con los demás. Y para esta situación existe un instrumento idóneo y fácil de utilizar.

La matriz FODA es una herramienta que permite tener una perspectiva de los factores externos (Oportunidades y Amenazas) y los factores internos (Fortalezas y Debilidades) que afectan a nuestra organización, para después poder generar estrategias adecuadas para afrontar tales factores.

Para poder crearla, lo primero es hacer un listado de tantos factores como sea posible en los cuatro elementos. Después, en un recuadro, enfrentar los factores internos con los externos, de tal forma que las combinaciones sean FO, FA, DO y DA, para entonces poder establecer estrategias que maximicen las fortalezas y las oportunidades y minimicen, las debilidades y amenazas.

Pongamos un ejemplo. Imagínese que aplicáramos esta herramienta al News Divine.

Si quisiéramos generar una estrategia de tipo DA (minimizar debilidades y amenazas), tendríamos que enumerar primero los factores DA a analizar.

D.- Hay cartones de cerveza en la salida de emergencia

A.- La policía puede realizar un operativo ineficiente y no habría lugar por donde puedan salir los clientes además de la puerta principal.

Entonces, si hay cartones de cerveza bloqueando la salida de emergencia y sabemos que la policía puede caerse de improviso, pues una estrategia razonable sería removerlas del paso.

Voila, usted ha utilizado la matriz FODA.

¿Qué tal una DO (minimizar debilidades y maximizar oportunidades) para el cuerpo policiaco?

D.- Los elementos no están capacitados, son imprudentes y algunos bien guarros.

O.- Los votantes responden mejor cuando cuentan con una policía pertinente.

Por lo tanto, para poder mantener la popularidad en el populacho, es conveniente entrenar, capacitar, y regalarles peines a tanto elemento policiaco como se pueda.

Las combinaciones son 4, las estrategias dependen de las prioridades, las capacidades empresariales y la disposición de los administradores.

Si la aplica con honestidad, la matriz puede dar muy buenos resultados. No por ello se considera parte de la teoría administrativa básica.

Cheers.

viernes, 16 de mayo de 2008

Historias de la vida real

POR:
MIGUEL GONZALEZ

Las rosas son rojas, las violetas azules, la pasión el alma arroja, al igual que los curules.
Y es que ¿para qué estamos saltando como changos queriendo tener programas de televisión de mayor contenido? Si contamos con la política mexicana para darle esa pizca de sal que necesitan nuestras tardes.
Como sacado del mejor guión melodramático, encontramos todos los elementos de la fórmula: amor, celos, envidia, traición, compasión, etc.
Como no enamorarse de la historia de Andresito, un personaje al estilo chavo del ocho acaudillado, promoviendo la propiedad comunal en la vecindad, movilizando a las señoras del barrio para destituir al señor Barriga, gritando a todo pulmón porque Don Ramón no tiene para una torta de jamón y Quico sí.
O la historia de Juanito, un joven de cuna dorada y billetera cargada con un corazón de oro, dispuesto a manchar su noble reputación para que su tan amada familia pueda tener un poco más (Dios sabe cuánto lo necesitan, pobrecitos).
O el ya célebre cuento del “gober piadoso”, es decir, con un país 90% católico, seguro es obra de Satanás y de fuerzas místicas que esta alma tan caritativa sufra las desventuras que recientemente le han aparecido en su camino.
Mi favorita personal tiene que ser la historia de la gobernicienta yucateca; que a pesar de una reputación familiar bastante dudosa, así como mil kilos de preocupaciones y una dinastía dispuesta a hacer de todo para que el príncipe azul se encuentre con el otro príncipe azul; conoce a su hado padrino (el Sr. Mkt.) y le quita esos mil kilos de preocupaciones para que unos cuantos párrafos después nos encontremos con el tan ansiando, y vivieron felices... por los siguientes 6 años.
Lo mejor de todo es que no tenemos que cambiar de canal para encontrarnos con estas historias tan conmovedoras.
Y ya mejor dejo de escribir que según cuenta la vecina de enfrente, el villano de hace un par de temporadas, ha regresado ahora más fuerte que nunca, dispuesto a desgarrar la “paz violenta” de Mexicovisa, con una serie de confesiones inesperadas. Yo solo sé que no me despegaré del canal del congreso hasta que confirme que la maestra es la madre adoptiva del hermano gemelo de Vicente Eduardo (oculto al nacer) que hizo los tratos macabros con el demonio para que Ernesto Pancracio entregara el poder. (Pero conste que son solo rumores, SHHH)

sábado, 10 de mayo de 2008

La ciudad amarilla

POR:
MIGUEL GONZÁLEZ

Paredes de cartón en los preciados rascacielos de la amedrentada ciudad amarilla, hambrientos de poder, su feudo lucha por no ceder, un centímetro de la propiedad comunal, tras las trincheras de una ideología bélica y cobarde los primeros heridos son transportados en camilla y en la cordillera se derrumba un coloso disfrazado de mendigo con pensamientos arcaicos de la despiadada sociedad feudal.
En los campos de concreto se desarrolla un festival de ignorancia y necedad llevadas al límite por la altanería vestida de soberbia y desfachatez, aquel manipulador del inocente conoce su arsenal y esta dispuesto a llevar el conflicto a las máximas instancias.
La ciudad amarilla se hunde cada vez más con el peso de las arcas vacías que alguna vez pudieron rebosar en una abundancia soez y los techos de paja incrustados de joyas se queman bajo el mismo sol que un día los vio nacer en la inconformidad de la más grande resonancia.
Una muralla de convalecientes empieza a dividir a la amedrentada ciudad amarilla, una historia llena de eclipses fugaces capaces de atormentar al más sano de los pacientes mentales.
Parece que esta es la última fechoría del último gran hombre de la amedrentada ciudad amarilla, esperemos que se convierta en el ojo vigilante que necesitamos y no en el payaso hambriento de poder que ya no soportamos en los arrabales.
Acarreados por los desconciertos se moviliza el ejército carente de criterio personal, la selva de inconformidades esta perpleja por la nueva bestia de dos cabezas, una ideología, dos deseos que satisfacer.
Pan y circo alimentan a un malentendido gobierno del pueblo, las bases son correctas, pero el trastornado deseo de poder cobra aranceles mentales imposibles de aforar.
La ciudad amarilla se derrumba tabique por tabique, pero no colapsa, se tambalea, pero se mantiene en pie. Bestias, déspotas, maniacos, reyes y duques la han querido conquistar. Pero yo estoy seguro que algún día, que algún buen día, el sol realmente ilumine los campos de la amedrentada ciudad amarilla.

martes, 29 de abril de 2008

ENTRE EL MIEDO LA MALINCHE Y EL MACHO SOLO HAY UN CACHO

POR:
MIGUEL GONZÁLEZ


Saber como es el mexicano te puede dejar descorazonado o lleno de esperanza. Ya veremos.Vivimos en un país antagónico, en un país inerte a los ojos del progreso colectivo, nos rechazamos nos sentimos menos y nos despreciamos; vivimos en un país de máscaras, prisión y paraíso, vivimos entre estereotipos que nos acomodan, que nos satisfacen. ¿Qué es lo que es la esencia del mexicano?, ¿Qué es lo que nos hace ser?Empezaré mi ensayo haciendo una mención del capítulo 7 del libro de “Psicología del mexicano en el trabajo” de Mauro Rodríguez y Patricia Ramírez.El capítulo habla de la autodevaluación del mexicano, y fue aterrante descubrir que poseía ciertas características mencionadas.El miedo es una constante en nuestra vida diaria; le tememos a todo y a todos, es en este miedo que el mexicano se siente menos que los demás, nos sentimos incapaces, incapaces de estallar nuestra burbuja y abrirnos ante el mundo, nos sentimos vulnerables, y es en esta vulnerabilidad donde el mexicano “se raja”[1]. Nuestras máscaras, infames peceras acolchonadas, evitan que mostremos nuestras debilidades, evitan que nos vean tal como somos. Es en estos calabozos en el que el mexicano crece, juega, se refugia, y conoce el miedo. El mexicano puede doblarse, humillarse, agacharse, pero no rajarse nos dice Octavio Paz. Al rajarse, el mexicano se vende, nos sentimos desprotegidos.Este sentimiento de aversión a la exposición es indispensable en el análisis del miedo nacional. Como cultura hemos desarrollado un mecanismo de defensa bastante efectivo, nos escondemos tras una sonrisa cálida, tras una apariencia estoica, tras un abrazo a la concubina, o tras el tan nefasto machismo. Curiosamente el macho, (a mi parecer encarnado en el charro), es un ser más andrógino de lo que pensaríamos, sino basta con ver los artífices que utiliza en el cortejo; la canción, los poemas, el arte, esta belleza estética que normalmente son atribuidos al sexo femenino, todos, están presentes en nuestras fiestas, en nuestras canciones. El machismo proclama la hegemonía eterna del hombre sobre la mujer, no se necesita llegar al límite violento para estar hablando de un “macho”, es el rechazo de cualquier característica femenina (por considerarlas inferiores) lo que nos convierte en un “macho”, por lo tanto, exhibirse al desnudo, es decir, rajarnos, nos feminiza, lo cual es aterrante frente a los ojos del mexicano.Es un factor determinante en el comportamiento cotidiano del mexicano la omnipresencia del miedo, observamos que constantemente evitamos las confrontaciones para no herir los sentimientos del otro o los propios. Este miedo acarrea una terrible nube de apatía que gobierna nuestras acciones. Aspecto se expande a dimensiones escalofriantes al llegar a los extremos de temer el éxito, es decir, nos sentimos tan cómodos dentro de nuestras apariencias, que escalar y autosuperarse se vuelven opciones que perturbarían nuestra rutina. “Dios nos libre de ser mejores”La basura, el despilfarro, la corrupción, la impuntualidad, el malinchismo (comportamientos de la autodevaluación del mexicano[2])… todos hemos sufrido estos síntomas de una enfermedad profunda, todos estos son estigmas del sentimiento de inferioridad que poseemos, pretendemos emular civilizaciones de primer mundo, adoptando modelos de vida extranjeros que no aplican a las condiciones de nuestra sociedad, una muestra de ello, son los libros que llevamos en la carrera de mercadotecnia. Todos son traducciones de de libros norteamericanos, libros enfocados a una cultura “desarrollada” como es la estadounidense y que contiene grandes diferencias con la nuestra.El malinchismo llega entonces como consecuencia inevitable de este sentimiento de inferioridad, de esta falta de creatividad, de esta apatía, de este miedo. Tomamos por dios al primer hombre blanco que pisa suelo azteca, nos deleitamos con sus productos (a veces buenos, a veces malos, a veces excelentes, a veces funestos), y desdeñamos lo nuestro.Entre estos signos de autodevaluación es vital mencionar una aportación invaluable del Dr. Rogelio Díaz-Guerrero con respecto a la palabra “Respeto”[3]. En la forzosa eterna comparación con nuestros primos anglosajones, encontramos que la palabra respeto (respect), tiene diferentes connotaciones en ambos países. En México la palabra se asocia con un sentimiento de afección entre el que respeta y el respetado, es decir, respetar a alguien, es sentir afecto por una persona, anticipar su protección, obedecer, reverenciar e incluso temer a este ser (y va la mula al trigo). Al contrario con los estadounidenses, el respect se da en una relación entre iguales, es decir, admirar a alguien, dar oportunidades a otros, y considerar sus ideas.Al priorizar el aspecto afectivo sobre el productivo, la preferencia por los términos medios y el sentimiento de lejanía del poder se combinan en una actitud hacia la permisividad de la verdad a medias, la solución ad hoc, la simulación, la ilegalidad, la discrecionalidad ante la norma[4]Dejando aun lado el aspecto positivo de la cordialidad del mexicano, existen consecuencias terribles cuando llevamos esta cordialidad al extremo, ya sea desde el denigrante servilismo, que reduce nuestra dignidad humana, derecho inalienable de todos, o en el peor de los casos, cuando el sujeto cuente con autoridad (no con poder porque no son la misma cosa), se incurre en la corrupción.Una vez en una plática surgió este tema, y yo dije:-Si fueras la encargada de compras de un pequeño negocio y en el momento de escoger proveedores, se te presentan dos opciones, un conocido, con un precio aceptable, o un desconocido con un precio un poco mejor ¿a quién escogerías?A lo que rápidamente me respondió -a mi conocido--Ahora, si llevamos este ejemplo al extremo, y en lugar de ser un pequeño negocio, es un gran corporativo y se te presenta la misma situación con las respectivas proporciones, ¿escogerías la misma opción? - a lo que sin meditarlo mucho tiempo me contestó que si.Le planteé, una tercera opción, pero esta vez involucraba un puesto en el gobierno y licitaciones.-No, de plano NO--Todas son una forma de corrupción, con diferentes dimensiones, si, pero al fin y al cabo corrupción- a lo que únicamente asintió.Esta importancia que le imprimimos a las relaciones, (por encima de todo, incluso de uno mismo), desemboca en la confusión entre amor y poder que menciona Díaz-Guerrero, un caso muy similar a lo que sucede con las connotaciones de la palabra respeto, de lo que se salvan muy pocos mexicanos (francamente yo respondería igual).Por favor, no se debe malentender lo que escribo, la calidez y la amabilidad mexicana, son envidiables a los ojos globales. Adoptar la mentalidad norteamericana enfocada a la producción, egoísta en muchos aspectos, sería un error, es ahora cuando debe humanizarse los negocios, contrariando las tendencias actuales. La solución, crear empresas con un estilo de organización a la mexicana es decir, saber combinar el aspecto humano y servicial de nuestra sociedad, sin caer en los extremos que tan nocivos son para nuestro país. (Se dice tan fácil).Ya con el espíritu desgastado por tantos traumas[5] el mexicano necesita crecer y aceptar su pasado, que es la única pócima que nos llevaría por la vía rápida (o ahora que esta de moda, por el tren bala), a una adecuación de las predisposiciones globales. Necesitamos aceptar los tres componentes que nos hacen mexicanos, el componente indígena, español e incluso anglosajón, adecuar no adoptar esa es la cuestión. Es en un sentido lo que nos dice José Vasconcelos. En donde dice que las distintas razas del mundo tienden a mezclarse cada vez más, hasta formar un nuevo tipo humano, compuesto con la selección de las mejores características de cada uno de los pueblos existentes.[6]Su tesis es que debido al mestizaje, las nuevas razas adoptarán las virtudes de las razas “híbridas”, y de ahí su supuesta superioridad sobre sus antecesores.Es muy grande la contribución de este documento al sentimiento de orgullo iberoamericano.Sin duda es muy ambiciosa su propuesta pero viable, y aplicable tanto a escala latinoamericana como exclusivamente mexicana.Los sentimientos actuales van en contra de la tesis de José Vasconcelos, es importante tomar su punto de vista en donde la raza que eventualmente tendrá la supremacía global será la mestiza, y es en ese momento cuando todos los pueblos de Iberoamérica deberán unirse bajo un solo estandarte (por así decirlo).Aplicándolo al contexto nacional, debemos aceptar nuestro destino y nuestra historia, hay que sabernos reconocer como indígena y español, y evitar negar nuestra herencia.A pesar de todas las virtudes de nuestros antepasados, la principal razón de nuestro declive, fueron, a mi parecer, los territorios en donde se instalaron y la mentalidad conformista que desarrollaron.Las principales cualidades de nuestro territorio son a la vez nuestro más alto perjuicio. Al contar con “todo” disponible en bandeja de plata, nos volvimos irresponsables, (no necesariamente flojos). Recursos abundantes, clima benévolo, territorio extenso, actitud aletargada. Aprovechar las fortalezas e identificar (y corregir) nuestras debilidades son el secreto de los actuales magnates de la industria mexicana. Las condiciones de injusticia, y el tramo tan abrupto entre ricos y pobres hacen de esta tarea, francamente, un mar rojo sin un Moisés a la vista.Es menester recalcar que en un país dividido por las iniquidades y la falta de humildad en la cúspide de la sociedad económica, hablar de un país, en un futuro, unido, un país con cohesión parece ser utópico. La raza cósmica de Vasconcelos no parece más que una versión latina de la Atlántida, sin embargo, tenemos que estar conscientes de la cantidad de personas que habitan bajo las mismas condiciones; 20% de la población ocupa el 80% de la riqueza, lo que nos deja un 80% de población en una condición mas o menos parecida, la idea no suena tan descabellada después de todo.Primeramente se necesita la aculturación de este 80% (tarea titánica), y por aculturación me refiero a la mezcla de estas sociedades, únicamente así completaríamos la visión de Vasconcelos.Para terminar me gustaría hacer referencia al trauma que nos dejó el mestizaje[7]. De este periodo surge el miedo, la malinche y el macho, dos imágenes y una enfermedad que evitan (en nuestro inconsciente), la aceptación armónica de estas premisas, me refiero a las efigies del conquistador español, y a la india (la chingada). ¿Por qué renegamos estas imágenes?, no queremos ser por una parte, el conquistador sádico y sediento de sangre, aquel que violó a la indígena y que desconoció al pequeño, no queremos ser ese individuo atroz que nos trajo guerra y sufrimiento, por otra parte, tampoco queremos ser indios, no nos identificamos con la raza chingada, aquella que sucumbió y en el peor de los casos se vendió ante los invasores (la malinche).Divide y vencerás dice el dicho…
Divididos ya estamos, vencidos todavía.
[1] Paz, Octavio El Laberinto de la Soledad[2] Rodríguez Mauro, Ramírez Patricia, Psicología del mexicano en el trabajo[3] Díaz-Guerrero Rogelio, Psicología del Mexicano: Descubrimiento de la etnopsicología[4]García, Luís Eduardo EL ESCALOFRIANTE PROPÓSITO DEL MEXICANO: VIVIR, PERVIVIR, SOBREVIVIR Y LO DE ENMEDIO.[5] Díaz-Guerrero Rogelio, Psicología del Mexicano: Descubrimiento de la etnopsicología[6] Vasconcelos José, La raza cósmica, en Obras Completas, t. II[7] Rodríguez Mauro, Ramírez Patricia, Psicología del mexicano en el trabajo

viernes, 25 de abril de 2008

El espacio Zen entre el ambiente escolar y laboral.

POR:
MIGUEL GONZÁLEZ


El debate energético me llena de ansiedad, los desayunos del DIF me provocan insomnio, Cristiano fallando un penal me deja perplejo, y si a esto le añadimos la tarea de publicidad, los proyectos pendientes en la oficina, y el hecho que Fabiruchis aún no termina de librarla, he concluido que últimamente mi estado de salud mental ha ido perdiendo su “cool” paulatinamente. Y no, no soy un emo.
Mi justa en pos de mi edén particular se origina de un artículo que leí hace un par de meses de un autor cuyo nombre no puedo acordarme, en donde escribía acerca de una desaceleración en el ritmo de vida cotidiano llamado “Slow Down” (corríjanme si me equivoco), para empezar a disfrutar en su totalidad todo lo que nos rodea.
Así que antes de empezar a ver gigantes con 4 brazos y declarar mi amor a cuanta Dulcinea me encontrara debido a la derrota del Tri femenil, decidí salirme 5 minutos de mi rutina (con cierta renuencia pues no quería atrasarme 5 minutos) para darle una oportunidad al artículo.
El problema surge debido al ritmo tan agitado de vida que llevamos y al que pocos pueden permanecer ajenos.
El hecho de andar del tingo al tango a velocidades match 1, nos hace entrar en un vórtice de responsabilidades, compromisos y relaciones exprés en el cual, una vez inmersos, empezamos a ver con un aire de cotidianeidad todo lo que nos rodea, y nos pasamos merodeando el común y corriente.
Este fenómeno puede ocasionar experiencias extracorporales, no al estilo LSD, pero sí al estilo productivo++, igualmente dañino en ocasiones, ya que el simple hecho de estar en la oficina aun no estando en ella (físicamente), nos genera una neurosis y ansiedad poco saludables (pregunte a cualquier experto).
Probablemente no encuentre el nirvana, pero no pierdo nada en el intento. Los ratos que he pasado en mi Bunker personal, me han ayudado a salirme de ese huracán sin ojo que lo domine, en donde la palabra más importante es “siguiente”, y gracias a ello ahora realmente disfruto de los cafés con Adrianita, o las historias de hospital de Alhelí, o las fallas frente al área del Dona, o las neurosis de Kristel.

jueves, 17 de abril de 2008

Liberalismo vs Proteccionismo en el tiempo libre

POR:

MIGUEL GONZÁLEZ



Gracias a las horas libres que me ha dejado el hecho que la máquina de mis amores avanza con pie firme en la liga, que la champions se reanudará en un par de semanas y que puedo disfrutar las historias de Homero libremente, he decidido abrir los archivos en internet, dejar momentáneamente el periódico y publicar algo que me ha interesado por hace ya un par de años, el libre comercio y el proteccionismo como modelo económico.
Decir que son las grandes corporaciones las que están detrás de las leyes proteccionistas no es del todo errado, sin embargo, no actúa como decisor, sino más bien como influenciador, al presionar al gobierno de diferentes formas, ya que al fin y al cabo éste es el que tiene la última palabra. El gobierno necesita del proteccionismo para protegerse contra el dumping extranjero, y para proteger ciertos mercados, pero el abuso de este recurso tiene repercusiones desfavorables para todos, ya que al evitar la entrada de productos al país, se reduce la competitividad, lo cual encarece productos de menor calidad. Entonces adquiere el efecto de la bola de nieve, es decir, evitando la entrada de ciertos productos al país, se crea una inconformidad por parte de los productores afectados, estos a su vez, se manifiestan esta inconformidad (y con justa razón si existe un tratado de libre comercio) ante su gobierno o el organismo regulador (en este caso la OMC), lo cual puede llevar a acciones punibles por parte del país afectado, una especie de ley de Talión, y entonces no dejar cruzar la frontera otros productos “inocentes”, y así y así.
Detrás de estas leyes proteccionistas se encuentran grandes corporativos y gobierno en parejo, en donde si se abusa, muchos son los perjudicados y muy pocos los beneficiados. (Bizarro ¿no?)
Los sectores que deben ser protegidos son aquellos que se ven afectados por prácticas de comercio desleales, o por riesgo de contaminación por parte del producto extranjero, como fue el caso de la carne de res o de la caña de azúcar aquí en México.
El libre comercio y el proteccionismo comparten una simbiosis a la ying/yang imposible de separar, desde la invención el capitalismo y el libre comercio, ha surgido la necesidad de proteger ciertos sectores para el beneficio del país, lo cual existirá hasta la creación de un modelo económico más efectivo.
El libre comercio per se es una utopía si lo queremos ver desde ese ángulo, la realidad es que aunque las barreras comerciables se han reducido considerablemente, existe aún cierto recelo en la entrada de productos extranjeros, no olvidemos el caso del aguacate, del cemento, o del atún por parte de Estados Unidos; las barreras existen y los tabiques de alguna pared derribada sirven para construir otra (metafóricamente hablando), por lo que mejor sería hablar de un neoliberalismo. Por otra parte, tampoco somos una perita en dulce, ya que si en algún momento nos pudimos quejar por la política estadounidense en relación a ciertos productos de origen mexicano, éstos, a su vez, tienen el derecho de “juzgarnos” por el mismo crimen, la alta fructosa, el puerco, la manzana, la res y el maíz, son algunos de nuestros pecados.
Hipocresía o no, el libre comercio 100% no existe, y las políticas proteccionistas deben de ser controladas.
Las barreras proteccionistas tienen una razón de ser. Los lineamientos para una contienda justa indican que los competidores deben estar en condiciones similares, lo cual es absurdo desde la situación actual. PRIMERMUNDISTA vs TERCERMUNDISTA, la pelea de…. A diario, y es que las condiciones son desfavorables en cuestión de tecnología, infraestructura, economía, inversión.
Un buen momento para recurrir al proteccionismo es cuando un país incurre en el dumping como práctica desleal, de comercio, en este caso, la abrumadora ventaja que tienen los productos extranjeros llevaría a la ruptura de muchas empresas y mercados nacionales, que deberían tener ventajas por el simple hecho de ser nacionales.
Otro caso es cuando el producto no cumple con las normas de calidad establecidas, sobretodo en productos de ingesta, tal es el caso de las vacas locas en México, que ante la posible entrada de la enfermedad, se decidió optar por cerrarle las puertas a ese mercado extranjero.
Aumenta la competitividad en el mercado, haciendo que las compañías ofrezcan mejores y más baratos productos a la sociedad.
Desde la implantación del TLCAN, las exportaciones por parte del sector agropecuario se han duplicado, y por parte del sector industrial (que es el que más empleos genera) se han triplicado
En sí el libre comercio es una necesidad para el desarrollo de un país.
El proteccionismo desmesurado, puede llevar a muchas inconformidades por parte de los afectados, lo cual desemboca en multas por parte de la OMC y de políticas para contrarrestar el efecto, esto perjudicará a productores terceros creando un círculo vicioso.
Por otra parte, abusar de estas medidas, crea un mercado de oligopolios nacionales, encarece las mercancías, y disminuye sus atributos.
Al estar al margen de la competencia, puede quedar rezagada en tecnología e innovación.
Dependiendo de la inclinación política del medio en que se encuentre, se puede glorificar, justificar, dudar, renegar o satanizar el libre comercio, desafortunadamente nuestra sociedad carece de una actitud inquisitiva, y los medios masivos actúan como moldeadores de una conciencia colectiva y medio informada.
El juicio de la sociedad, (en su mayoría) está sujeto a cambios de programación. Con todo respeto.
La investigación, y el desarrollo de la tecnología contribuyen principalmente al libre comercio, ya que bajo los cánones de éste modelo, aumenta la competencia, obliga a las empresas a trabajar mejorar su calidad, reducir precios etc.
Es en el caso de un descubrimiento extraordinario que pueda reducir los costos de manera significativa por parte de las empresas desarrolladas, que estas puedan incurrir en un dumping, y en este caso sería un acicate para el desarrollo de mediadas antidumping (proteccionismo)
Aquellas que han aprovechado este modelo, se han beneficiado de las grandes oportunidades que brinda, sin embargo estas son las menos, en la realidad, la mayoría de las empresas suscritas bajos estos regímenes, permanecen en un letargo por la falta de capacidad o de decisión para enfrentar la competencia extranjera.
Pobre del taquero de la esquina que pronto entrará al mercado “tacos auténticos mexicanos” claro está, MADE IN CHINA
Decir con certeza que una región es más proteccionista que la otra sería aventurarme en la adivinanza, por tanto yo considero, ya que el proteccionismo es una realidad mundial, y las condiciones de la competencia son injustas, los países industrializados son los que tienen más armas para proteger sus mercados, aún cuando son los subdesarrollados los que las podrían necesitar más.
El libre comercio es una necesidad para el desarrollo de un país, personalmente me inclino a él, creo que en cuestión tecnológica, económica y social, el libre comercio beneficia muchas de nuestras actividades diarias; nos permite adquirir productos de mejor calidad, nos abre las puertas a exportar productos de mejor calidad.
En teoría es bastante favorable para las condiciones en un mercado justo.
El proteccionismo no me satisface como modelo económico, sin embargo como regulador en la competencia desleal me parece indispensable.
Como he mencionado anteriormente, la Atlántida que es el libre comercio, no existe, por tanto deben existir medios para proteger nuestra economía, y llevados de forma adecuada, son muy adecuados para el beneficio social del estado.
En mi opinión, México debe seguir los caminos del libre comercio, pero para ello debe prestar especial atención en la competitividad, le corresponde a las nuevas generaciones de emprendedores, hacer del libre comercio una opción redituable y de México un país competitivo.
Aquí entra en juego el papel de los enamorados del progreso responsable, ya que en las manos de esta generación (que es la que está a mi alcance), se ve el espíritu emprendedor, se puede ver una ideología en contra de las tendencias actuales derrotistas y fatalistas.
En la capacidad de encontrar oportunidades en mercados desahuciados y la atracción hacia los retos radica la futura esperanza del comercio mexicano a gran escala.
En fin, las necesidades actuales requieren una adaptación constante de modelos económicos, y pongo mi ficha en la generación emprendedora mexicana que estoy conociendo con muchas gratas sorpresas.
Un especial agradecimiento a los que hacen posible mi fe en la generación actual, a Adrianita mi hermanita adorada, Alhely, Adriana, el Dona, el Awelo, el Compaye y a aquellos que ven esperanzados del futuro una realidad más alentadora para todos y cada uno de nosotros

lunes, 14 de abril de 2008

Elección Colorida






¿Que si Encinas u Ortega?, ¿Que si AMLO o Calderón?, ¿Que si Amarillo o Azul... o Rojo o Verde o Naranja? decisiones, decisiones, al menos nos queda el consuelo que los que se la están viendo multicolores son los Australianos y Neozelandeses, y nosotros tenemos una elección menos por la cual preocuparnos.
Y es que por si fuera poco la fiebre electoral mundial actual, principalmente por la histórica contienda entre Obama y Clinton, los famosos Colores de los M&M's han decidido aventurarse en vientos políticos para obtener supremacía en las piñatas (o algo por el estilo).
Gracias a una brillante y divertida campaña creada por Challenger BBDO, los colores han tomado vida nuevamente y esta vez vienen por todo el poder, a través de spots publicitarios de 5 segundos y de un cartel promocional para cada candidato.
A mi parecer la campaña es un cuadrangular, las personalidades de los candidatos y el tono de sus respectivas campañas van muy de acuerdo a sus colores.
Uno puede votar por su color favorito inscribiéndose en la página oficial de la elección, y así tener la oportunidad de ganarse $100, 000 dólares.
La política ha llegado a los dulces, dentro de pronto Superman y Batman se disputarán la presidencia de la Liga de la Justicia, ojalá la hagan tan divertida como esta.



miércoles, 2 de abril de 2008

Ideas que florecen


Por MIGUEL GONZÁLEZ:

Sin duda que la creatividad no es para tierras infértiles, y que mejor ejemplo que estos anuncios de la marca de fertilizantes "Substral" creados por Ogilvy (Frankfurt).
En sí, el anuncio es algo largo, por lo que se podría mostrar cierta renuencia para leerlo en un principio, pero una vez que comienzas, te llevas una muy grata sorpresa debido al ingenio con que manejan las historias.
El diseño es bastante atractivo, manejan una combinación de colores y una tipografía muy acordes con la dirección del anuncio, sin mencionar las imágenes que destacan a simple vista.
Esperemos que esta calidad de anuncios empiecen a surgir en México más a menudo (porque talento hay), y así quien sabe, nos hubiésemos podido encontrar historias de Carlos Salinas, el Chapo Guzmán, Díaz Ordaz, La Malinche, en fin, en México nos sobran ejemplos.
Es un deleite para cualquiera con conocimientos de cultura general poder disfrutar de este anuncio que realmente rompe paradigmas.




Las imágenes son tomadas de www.briefblog.com.mx

viernes, 28 de marzo de 2008

El Dilema del Nombre de la Columna


Por MIGUEL GONZÁLEZ:


Las partes entran en conflicto cuando existe un desacuerdo. Esperar una solución armónica no solo es viable pero necesario, el progreso existe y la capacidad de adaptación humana es innata.
Los problemas aparecen cuando en vez de regirse bajo los principios de solidaridad y trabajo en equipo que tan necesarios son, nos sumimos en prisiones de egolatría (o incluso apatía en el peor de los casos) que fuerzan un matrimonio con ideas que no necesariamente nos van a llevar a la solución esperada. El camino que seguimos diariamente se ilumina con cada paso que damos (pero no es acaso lo divertido de vivir)
¿Y a que viene todo esto?
El dilema del árbol artificial surge de las constantes discusiones irresolutas en donde los pros y los contras de la globalización, la implementación de la tecnología, el capitalismo y el socialismo juegan un papel primordial
Desde mi punto de vista, la traba en la resolución del conflicto surge en la satanización o glorificación de la palabra, (bien dice el dicho que todos los extremos son malos). El término por si mismo despierta emociones diversas en la gente, y la capacidad de los medios masivos de comunicación es la que funciona como moldeadora del juicio colectivo, evitando la crítica, y dejarse llevar es siempre más cómodo.
Yo comparto la opinión de los románticos de la mercadotecnia (o del capitalismo); jamás pensando en ser un tibio, me pronuncio en pro de dicho tema siempre y cuando se lleve de manera ética y responsable. Seamos honestos, hablar de una globalización responsable, nos podemos plantear un escenario viable en esencia y en la práctica, mientras que, más el socialista que el capitalista, resultan ideologías hasta cierto punto utópicas.
Tantas cosas hemos discutido durante mucho tiempo, y realmente los puntos de vista son coherentes pero a la vez debatibles.
Está la postura capitalista en donde se defiende la propiedad privada de los medios de producción, argumentando entre otras cosas, que los humanos, al nacer con capacidades intelectuales similares (nótese que hablamos de aquellos sin discapacidad), nosotros forjamos nuestro propio destino, nuestros errores y aciertos provienen de lo que hemos decidido construir, muy de acuerdo con la psicología estadounidense descrita en el libro psicología del mexicano de Díaz-Guerrero, es por eso que en un ambiente ideal de mercado libre, el hombre (sin distinción de géneros, no seamos ridículos) con la mayor capacidad, que esta misma proviene de su preparación es el que va “justamente” a salir avante. Desde esa perspectiva es algo duro y egoísta, pero razonable, la cultura del yoyo en su esplendor. Todo esto devolviendo a la comunidad proveyendo empleos y pagando un salario justo, los capitalistas son humanos después de todo.
Es un pensamiento agradable, yo triunfo y en el camino, terceros se beneficiarán de MI éxito. Pero sería no solo ingenuo, sino francamente estúpido creer tal cosa, no todos nacemos con las mismas oportunidades para explotar nuestras capacidades intelectuales similares; la sociedad, la cultura, el ingreso económico, la situación familiar, la situación sentimental, todo, influye en el proceso que llamamos vida, (bien dice Steven Tyler “life’s a journey, not a destination”). Por tanto el “mercado libre” queda a disposición de unos cuantos que realmente tuvieron las oportunidades de triunfar, porque hasta las historias realmente cautivantes de personas que contra viento y marea lograron el éxito, están sustentadas en al menos una oportunidad que aprovecharon; tristemente no a todos se les presenta tal oportunidad
Del otro lado de la moneda el socialismo pretende la propiedad comunal de los medios de producción, en donde el bienestar colectivo subyuga el individual; sustentado en la crítica anterior, no todos tenemos las mismas oportunidades, y por tanto es nuestro deber, ya no solo moral pero incluso legal, compartir parte de nuestra riqueza con los demás, (lo cual apoyo). Pero entonces donde acaban los años que pase preparándome para tener un futuro mejor para mí y mis seres queridos, porque me han de quitar (porque si no quisiera donarlo me vería “obligado” a ello) algo que me costó tanto trabajo obtener.
Y así pudiera pasarme horas escribiendo, dejando de dormir, etc.
Yo me inclino por el punto medio, aceptando las situaciones competitivas actuales en donde sé que fui ampliamente favorecido por nacer en el lugar con la familia con que nací, que tengo oportunidades que otros no tienen, que no tengo oportunidades otros tienen, y sin embargo lo mejor que puedo hacer es explotar todo lo que tengo para dar para lograr satisfacer mis necesidades personales de realización, paralelamente con las necesidades de los que se encuentren en mi sendero.
En fin, esto es en parte por lo que decidí titular mi columna “EL DILEMA DEL ÁRBOL ARTIFICIAL”, en otra ocasión escribiré acerca de la tecnología y el resto de este caldeado debate en donde espero que formen parte.
Les agradezco su tiempo y sus comentarios.